Guía
El dilema del tranvía y sus versiones modernas
Un tranvía sin frenos avanza hacia cinco personas atadas a la vía. Tú estás junto a una palanca. Si la accionas, el tranvía se desvía a una vía secundaria donde matará a una sola persona. ¿La accionas?
Ese es todo el problema, y llevamos más de cincuenta años discutiéndolo.
De dónde viene
La filósofa Philippa Foot planteó la situación en 1967, en un artículo sobre la ética del daño. Judith Jarvis Thomson le dio el nombre de "problema del tranvía" en 1976 y más tarde añadió la variante que lo hizo famoso.
Por qué es tan difícil
Si solo importan los números, la respuesta es fácil: una muerte es mejor que cinco. Es la visión utilitarista. Pero casi todos sentimos que no es lo mismo dejar que algo pase que hacerlo tú, y que hay cosas que no se le hacen a una persona ni para salvar a otras. Es la visión deontológica.
El dilema del tranvía es difícil porque casi todos sostenemos las dos visiones a la vez, y la situación está construida para que choquen.
Las variantes más conocidas
Cambiar pequeños detalles cambia lo que responde la gente, y por eso el problema es tan útil.
- La pasarela: en lugar de una palanca, puedes parar el tranvía empujando a un desconocido corpulento desde un puente a la vía. Los números son los mismos, uno por cinco, y aun así muchas menos personas dicen que lo harían.
- El bucle: la vía secundaria vuelve a la principal y lo que frena el tranvía es el cuerpo de esa persona. Ya no solo desvías el daño: la usas como medio.
- El cirujano: cinco pacientes necesitan órganos y un visitante sano podría dárselos a todos. Casi nadie acepta este, aunque la cuenta sea idéntica.
El dilema del tranvía en la vida real
Dejó de ser pura teoría con los coches autónomos, que algún día podrían tener que elegir entre dos daños. El experimento Moral Machine del MIT reunió unos 40 millones de decisiones de personas de 233 países y territorios, y encontró diferencias culturales claras en a quién decidía salvar la gente.
Los dilemas de abajo son más pequeños y personales: un solo paracaídas, un asiento en el bote salvavidas, una persona a la que puedes salvar. Hacen la misma pregunta, pero se sienten menos como un experimento mental.
Dilemas del tranvía modernos, con el voto real
Algunos dilemas de sacrificio y de "a quién salvas" del archivo, con el reparto actual. Decide antes de leer los porcentajes.
Sacrificio
Lideras un equipo de rescate tras un terremoto. Tu hermano esta atrapado en una zona inestable. Si envias a tus hombres a sacarlo, arriesgas sus vidas en un derrumbe inminente.
51% Ordeno retiradaEnvio al equipo 49%213 votos
Sacrificio
Eres guia de montana. Una tempestad os atrapa. Tu hermano pequeno se ha lesionado y no puede caminar. Si te quedas a arrastrarlo, el grupo de cuatro excursionistas que guias se perdera en la tormenta y morira. Si bajas guiando al grupo, tu hermano morira congelado.
47% Guio al grupoMe quedo con el 53%583 votos
Sacrificio
Trabajas al limite para mantener el hogar. Tu hijo de 17 anos estudia para una beca que lo sacara de la pobreza. Si no te ayuda ya en tu empleo, enfermaras gravemente y perderas la casa. Si te ayuda, perdera la beca.
47% Sigo soloLe pido ayuda 53%190 votos
Sacrificio
Una valvula rota fuga gas toxico en la fabrica. Si entras a cerrarla, sufres dano pulmonar permanente. Si no lo haces, entrara tu companero, un joven padre de familia.
45% Entro yoDejo que vaya 55%594 votos
Preguntas
- ¿Qué responde la mayoría?
- En la versión clásica de la palanca, la mayoría de la gente en las encuestas dice que la accionaría. En la versión de la pasarela, donde tienes que empujar a alguien, la mayoría se invierte y casi todos dicen que no lo harían.
- ¿Tiene respuesta correcta el dilema del tranvía?
- No. Es una herramienta para ver en qué principio te apoyas, no un acertijo con solución. Los filósofos siguen sin ponerse de acuerdo.
- ¿No hacer nada también es elegir?
- Esa es la gracia de la palanca. Quedarte quieto significa que mueren cinco, así que negarte a elegir ya es una elección, y mucha gente se siente responsable en ambos casos.